Perú: Los efectos positivos de la cuarentena en el ambiente


El aislamiento social ha provocado una reducción en las emisiones de dióxido de carbono, mejoró la calidad de las aguas del río Rímac e impulsó a la fauna a recorrer las costas peruanas

Redacción: Silvana Quiñonez

El decreto de aislamiento social obligatorio como defensa contra la pandemia del nuevo coronavirus, COVID-19, sirve como una medida preventiva para frenar la rápida expansión del virus alrededor del mundo. Paralizando la mayoría de las actividades humanas, esta se convirtió en un arma de doble filo contra la crisis ambiental que vivimos.

Desde la limitación del parque automotor hasta el cierre de grandes empresas industriales y centros recreacionales, se ha contribuido en mejorar la calidad ambiental del mundo a tal punto que Lima se encuentra dentro de los estándares que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) para vivir sanamente en una ciudad.

La contaminación del aire en la capital se redujo hasta un 67 % durante la cuarentena, según investigaciones del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), en comparación con los promedios de los últimos seis años.

Prohibición de circulación en vehículos permitió que la contaminación de aire disminuya hasta los niveles recomendados por la OMS. Foto: Andina.

Además, en los primeros días de cuarentena, distintos animales abandonaron sus hábitats y decidieron explorar las calles, actualmente casi desiertas, consecuencia del aislamiento social por el COVID-19. En las costas peruanas, un grupo de delfines apareció nadando en la playa La Herradura, ubicada en Chorrillos, llamando la atención de algunos residentes que tomaban fotografías desde sus balcones, algo similar ocurrió en el puerto de Ilo, cerca de la plaza Mariscal Nieto, donde un poblador captó la presencia de un lobo marino, acompañado de pelícanos y gaviotas.

Igualmente, circularon en las redes sociales vídeos donde se aprecia al río Rímac con aguas cristalinas y abundante flora a su alrededor, estas fotografías provienen de zonas aledañas al río en Huachipa, un área urbano-campestre de la capital. Sin embargo, en la zona del río Rímac que colinda con la alameda Chabuca Granda, en el Centro Histórico de Lima, el agua se mantiene contaminada.

Francisco Dumler, presidente del directorio de Sedapal, señaló que el arrojo de desechos disminuyó en casi un 90 %. Además, la basura y escombros bajó de 10 toneladas a menos de una tonelada. Mientras que Flor de María Huamaní Alfaro, especialista de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), declaró que la disminución de la extracción de material de acarreo ha influenciado en el mejoramiento de la calidad del agua por la capacidad de autodepuración del río Rímac.


Así luce el río Rímac en Chosica, a la altura del puente Carmela Estrella. Foto: ANDINA

Asimismo, un estudio realizado por el centro audiológico AudiPhone reveló que la contaminación sonora en la capital del Perú se redujo en un 80 %. El director y especialista en audiología, Luis Verástegui Barahona, compara el silencio de las calles con una sala de lectura.

“La emergencia nacional y el aislamiento obligatorio por la pandemia del coronavirus ha permitido reducir por estos días el ruido a un 80 % en las principales calles y avenidas de Lima, donde antes el ruido supera los 100 decibeles y por estos días es como si fuera la sala de lectura de una biblioteca”, señaló para Andina.

No obstante, en los últimos días la contaminación ambiental está creciendo poco a poco, esto coincide con el incumplimiento del aislamiento en algunos distritos de Lima y regiones. Especialistas piden no dejar pasar la oportunidad de reflexionar sobre lo que provoca las actividades humanas en el ambiente, por esa razón, las autoridades deben priorizar el retroceso del cambio climático después de la cuarentena.


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1 Comentarios

  1. Buen artículo de estudio pero que bien para la madre Natura y para nosotros por lo tanto.

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